Camilo Rodríguez se vinculó al proceso del Museo de Arte Erótico Americano cuando era apenas un muchacho de 19 años y cursaba el tercer semestre de Artes Plásticas en la Universidad Nacional de Colombia con sede en Bogotá.
En el marco de la celebración de los Cinco años del MaReA, en 2005, en la exposición de los Nuevos erotómanos, se expusieron tres dibujos realizados con tinta esferográfica en los cuales ya se vislumbraban sus calidades de dibujante y su espíritu inquieto, participativo, curioso e investigativo.
Hoy, después de transcurrido un año, Camilo Rodríguez sigue siendo un muchacho curioso pero con la diferencia de que ya descubrió que hay que aprender a desaprender y desembrutecerse de los dogmas y rituales establecidos por los fabricantes de verdades inexistentes. Ya tiene conceptos propios libres de influencias malignas. Ya conoce los imaginarios de diferentes disciplinas, ya tiene su espíritu erótico propio y lo demuestra con el primer puesto que le otorgó un jurado en el I Salón Cuerpo, Arte y Medicina, realizado en el Museo de Arte de la Universidad Nacional.
El jurado, conformado por artistas de diferentes tendencias pero muy reconocidos por los imaginarios propios que demuestran en sus trabajos expresivos (María Teresa Hincapie, Miguel Ángel Rojas, María Elvira Escallón y Juan Carlos Dávila), exaltó el trabajo de Rodríguez que fue reconocido como un talentoso artista integral que dibuja muy bien y tiene conceptos muy claros sobre el arte, la sexualidad y el erotismo.
Bienvenido al portal del MaReA, hasta que el planeta colapse. Es un homenaje a este artista que empieza con éxito el largo y duro camino del arte y de la vida. |