Yo exijo que hombres perfectos y mujeres perfectas
surjan de mis expansiones amorosas.
Espero que ellos se desposen como nosotros nos unimos
en este instante;
cuento con los frutos de sus resplandecientes riegos,
como cuento con los frutos de los ruegos centelleantes
que doy en esta hora.
Y yo vigilaré las mieses del amor, del nacimiento
de la vida,de la muerte, de la inmortalidad,
que yo siembro en esta hora tan amorosamente. |