Para
mí la intención consiste en una necesidad intelectual
y emotiva que obliga a la imaginación a formular imágenes
tan contundentes y vigorosas que su sola presencia lleva al
espectador a reaccionar de manera inmediata e instintiva en
un encuentro de sugestiones sensuales y de múltiples
asociaciones mentales. Con
mi pintura reacciono ante una realidad que me desagrada, ella
es mi posibilidad de ser distinto, un refugio para mi tenaz
individualismo (...)
Para
mí un hecho es evidente: la verborrea que caracteriza
a buena parte de la crítica actual, la infinidad de supuestos
"mensajes" que se "leen" en las obras más
idiotas, refleja no sólo la falta de verdaderos valores,
sino el deseo ingenuo de muchos por parecer "inteligentes"
o "complejos", pero sin mayor respaldo en la realización.
GERMÁN
LONDOÑO
Dibujante,
escultor y pintor, Germán Londoño sugiere soluciones
escultóricas en algunos de sus dibujos, se apoya en procedimientos
pictóricos al realizar esculturas y en la pintura resuelve
vastas zonas con grafías y otros procedimientos puramente
dibujísticos.
Desde siempre ha habido referencias a desiertos, ríos,
mares, colinas y cielos en los dibujos y pinturas de Londoño.
Además, hay referencia a cuerpos humanos, cuerpos animales
y sus cambiantes sombras. Es más, se puede hacer un inventario
de actividades específicas, ya que en las obras de Londoño
se pesca, se caza, se copula, se sueña, se contempla
la noche perfecta o se es perseguido por las abejas. En alguna
exposición llovía en todas las obras.
Londoño es un artista con mundo, cosa que todos buscan
y pocos logran. Es el suyo un mundo específico, reconocible,
lleno de sugerencias y palpitaciones propias.
ÁLVARO
MEDINA
Pintor figurativo libre de influencias malignas, auto-crítico
implacable, investigador exhaustivo, inventor de
formas, constructor y destructor de planos, creador de materia
pictórica nutrida por cuerpos sensuales cargados de
erotismo con gesticulaciones dramáticas, transformador
de fábulas de la mitología judeo-cristiana,
visionario de mujeres mutantes que buscan ostras bajo las
superficies húmedas y ofrecen sus caderas al deseo.
Escéptico,
enemigo acérrimo de la mediocridad imperante en la
pintura y en el ambiente, lucha con sus formas
expresionistas, contra las fórmulas pictóricas
que invaden sin ninguna conmiseración los espíritus
de las élites culturales criollas.
Arrogante
con los facilistas, admira a creadores de invenciones pictóricas
como Giotto, Picasso, Balthus, Bacon,
Botero y Obregón (del período de los sesenta)
Se
siente como un náufrago, espera el momento propicio
para que el fantasma que lo atormenta salga de la
guarida y asuste con su monstruosa presencia la falsedad
de muchos artistas que pasan "agachados" con la
pintura.
FERNANDO
GUINARD |