Erase una mujer
a una virtud pegada

         No tenia ganas de nada,
            sólo de vivir

                                    Juan Rulfo

Yace para siempre
pisoteada,
cubierta de vergüenza,
muerta
y en nada convertida,
mi última virtud.
Ahora soy una mujer
de vida alegre,
una perdida: cumplo
con todos mis deberes,
soy pozo
de bondades, respiro
santidad
por cada poro.
Interrumpo la luz,
le cierro
la boca al tiempo,
borro las montañas,
tacho el sol,
el cero me lo como
y enmudezco el qué.
Elimino la vida.

María Mercedes Carranza
(1945)
(Colombia)

Karen Lamassonne
Sin título, 1980
Acuarela sobre papel
76 x 56 cm

       
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