Signos
Como doncella que se adentra en el bosque en busca de miel
silvestre y regresa trayendo en el pelo un extraño perfume de
parásitas así fuiste aquel año en que tu carne entraba en sazón.
Cuando en tu vieja ciudad
levantada entre un río y una colina
vi tu cabeza oscura contra el mundo de cal Cuando la inminencia del amor apuntaba en tu risa
muchacha amarga
y tus senos latían
maduros casi para ser acariciados |