Palmira (Valle) 1956
       
 
A manteles, 2004
Óleo sobre lienzo
200 x 150 cm
   
 
Exposiciones

1975
En el Salón de Arte Joven, realizado en la Casa de la Cultura Ricardo Nieto de Palmira, le es otorgada    la Mención de Honor
1980 Participa en le exposición Homenaje a los comuneros, realizada en la Biblioteca Luis Ángel Arango de Bogotá y en el Salón de Nuevas Expresiones Plásticas del Museo de Arte Contemporáneo de Bogotá
1981 Edita la carpeta Metamorfosis de la locura, con su taller
Carángano Gráfico
1982 Expone en el Departamento de Bellas Artes en Guadalajara, México. Expone obra gráfica del Taller Cuadrante de Cali, en la Galería Las Duelas de Ciudad de México.
Edita la carpeta Piñata, dedicada a los niños
1983 Edita la carpeta Días y Noches de Guerra, en coedición con Arte 2 Gráfico de Bogotá
1984 Participa en la exposición de la carpeta Artes Gráficas Panamericanas (AGPA) y en la exposición Neruda y la alegría del mundo, en Museo de Arte Moderno La Tertulia de Cali. Representa a Colombia en la I Bienal de Artes Gráficas de la Habana, Cuba. Realiza un mural en el exterior de la Universidad Nacional de Palmira. Edita la carpeta Neruda y la Alegría del Mundo, con Arte 2 gráfico de Bogotá
1985 Edita la carpeta Alquimia e imágen, con Arte 2 Gráfico de Bogotá
1989 Representa a Colombia en la Bienal Ibero Americana de Pintura realizada en el instituto Domec, del Palacio Nacional de Bellas Artes, en México
1990 Galería Internacional, New York
1992 Expone Las Cajas de David, un homenaje a Luis Buñuel, en Alonso Arte Galería
1993 Expone en Cadena Studio, Space & Evolutión, en Soho, New York
1994 Expone en La Casa de la Cultura de Roldanillo
1997 Es declarado Fuera de Concurso en el Salón Martén, celebrado en el Centro de Convenciones de Palmira
2000 Participa en la exposición inaugural del Museo de Arte Erótico Americano (MaReA), en la Galería Iber, en el marco de la Bienal de Amor y Éxtasis de Bogotá
2001 Participa en la exposición de grabado de la U.D.C.A., en compañia de obras de Pedro Alcántara Herrán, Augusto Rendón, Ángel Alfaro, Jaime Rendón, Liliana Bautista y Camilo Esparza
2002 Participa en la exposición del Museo de Arte Moderno La Tertulia de Cali y del Museo de Arte Erótico Americano
2002 Participa en la exposicion De cuerpo presente, muestra colombiana del Museo de Arte Erótico Americano (MaReA), realizada en la Galería Emerio Darío Lunar de la Universidad del Zulia, en Maracaibo
2005 Palacio de las Naciones Unidas, Ginebra, Artista Invitado por la Misión Colombia, en el marco de Pintura Colombiana Contemporánea
2006 Cámara de Comercio de Palmira, 30 años de Pintura (Individual). Casa de la Cultura de Palmira, 30 años de gráfica (Individual). Galería Eva Luna, Tabio (Individual)
 
   
 
En las artes gráficas y especialmente en la serigrafía, Esparza ha descubierto los misterios del proceso creativo y ha realizado un aporte significativo al medio artístíco. En la Corporación Progáfica de Cali, fundado y dirigido por el dibujante y serígrafo Pedro Alcántara Herrán, dio sus primeros pasos en el misterioso mundo de la gráfica. Luego, en Bogotá en el Taller Arte Dos Gráfico, Esparza en compañía de Carlos Alberto Calvo y Jaime Valencia, realizaron los primeros ensayos con el latex para la fijación de los positivos en las sedas serigráficas.

Desde niño ha tenido una novia fiel que lo acompañará hasta el último suspiro: la pintura. En el día, mientras estudiaba Agronomía, la abandonaba, en la noche sucedía lo inevitable. Por amor a ella, después de cursar cuarto semestre, abandonó la Agronomía. Empacó sus corotos y se fue a estudiar Bellas Artes en la Universidad del Tolima en Ibagué.

Eran los tiempos del gran movimiento estudiantil cuando la muchachada tenía una gran conciencia política y social y pertenecía a movimientos de izquierda como la juventud Comunista, de tendencia leninista; el Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario, de tendencia trotskysta, y la Juventud Patriótica (Jupa), de tendencia maoísta, al que se vinculó Esparza con gran ahínco.

Pensaba que la responsabilidad del pintor consistía en realizar una arte comprometido con la causa. Pintó la tortura, la violencia y el llanto, la corrupción de la clase política y la agresividad del imperialismo.

Con el transcurrir de los años descubrió que esa temática era una carga muy pesada y se despojó de esa responsabilidad. Sin embargo, sigue respetando a los artistas que tomaron como opción el compromiso político, pero le parecen soñadores de utopías, porque en un país dode la política es un cáncer que carcome, no vale la pena dedicar más años de la vida a una enfermedad terminal.

La facultad de Bellas Artes de la Universidad de Tolima no escapó al proceso revolucionario.

Las directivas la cerraron pues no tenían la certeza de que universidad es sinónimo de universalidad y que el arte, como el amor, se caracteriza por la libertad de expresión. Solicitó un traslado a la Escuela Departamental de Arte y Cultura de Cali. Allí también encontró aridez en el entorno y resistió un semestre, a pesar de que uno de sus maestros fue Carlos Correa qien una vez en la semana les dictaba clases en su estudio en compañía de la pintura La Anunciacón y sus grabados de contenido político y social.

Como representante del Frente por la Unidad del pueblo (FUP) marchó hacia Corinto (Cauca), a echar discursos y manejar la campaña política de este movimirento de izquierda que más bien parecía un movimiento erótico por la promiscuidad ideológica de sus representantes.

Defiende el apredizaje en los talleres de pintores, escultores y gráficos que se caractericen por su espíritu creativo y experimental, talleres donde se diseccione, sin temor ni timidez, el cadáver del arte. Por ejemplo, intercambiar ideas sobre la necesidad de encerrar a los críticos en un galpón de Corferias y darles látigo hasta que cambien sus opiniones de modistas y sus actitudes de verdugos desobligantes, o por el contrario, convertirlos en objetos de culto del santoral de la patria.

Esparza también es un escéptico del arte oficial y de los burócratas de la cultura, pero no oculta su gran admiración por Alejandro Obregón, Luis Caballero, Fernando Botero, Carlos Granada y Pedro Alcántara Herrán, lo mismo que por sus compañeros de generación por los que siente un gran aprecio como Armando Martínez, Walter Tello y José del Carmen Hernández.

Su proceso creativo actual es muy diferente a sus procesos anteriores cuando trabajó la temática social y exorcizó los demonios da la demencia en el Hospital Psiquiátrico de Cali y en muchos de sus amigos que la padecieron. Hoy en día, Esparza no puede trabajar sobre una superficie blanca. Necesita primero manchar las telas para que aparezcan las formas. Es una etapa gestual en la que plantea la composición de la escena pictórica. En la etapa contemplativa vislumbra en la mente la obra. Después, con pinceles y frotamientos con cuchillas, bisturís, esponjillas, lijas y plumillas, extrae de la luz prisionera en la materia los colores orgánicos que darán vida a su fantasmagoría lúdica. El erotismo es otro de los temas que lo han tentado con suma munificencia. Esparza es el creador de los falogones y de las flores carnales, recreaciones del trajinado tema de los bodegones, o naturalezas muertas, con la diferencia de que los frutos son objetos del deseo y manjares vivificantes.

FERNANDO GUINARD