Venía del mercado
excitada y dispuesta
Maritza Qué nombre tan horrible como su
cara Pero tenía un culo que sacaba la cara por ella
Y unas tetas como papayas blanditas
que no había necesidad de tocar
Venía del mercado excitada y dispuesta
Me llevaba a un rincón y me acariciaba
lo más rápido posible y lo mamaba
De maravilla Fantástico como diría José Barguil
Yo la quería más que a nadie El chiquito
lo tenía caliente y querendón y
sabía moverlo como una licuadora Después del asunto me temblaban las piernas
y al cuerpo le entraba un sudor frío
Y una ganas de irse para donde mi mamá |