Glosa sobre las palabras

Ya toda me entregué y dí,
y de tal suerte he trocado,
que mi Amado es para mí
y yo soy para mi Amado.

Cuando el dulce Cazador
me tiró y dejó rendida,
en los brazos del amor
mi alma quedó caída,
y cobrando nueva vida
de tal manera he trocado,
que mi Amado es para mí
y yo soy para mi Amado.

Tirome con una flecha
enarbolada de amor
y mi alma quedó hecha
una con su Creador;
ya no quiero otro amor
pues a mi Dios me he entregado,
que mi Amado es para mí,
y yo soy para mi Amado.

         
 
     
 
 
 
       
   
   
 

Santa Teresa de Jesús
(1515 - 1582)
(España)

 

David Manzur (1929)
Serenata erótica, 1984
Pastel sobre papel
55 x 65 cm

       
Volver a Sumario
ANTERIOR
 
SIGUIENTE