Aproximación a un dibujo escrito.
Imágenes legibles


En mi caso, la obra dibujística que realizo está estrechamente asociada a la escritura. De cierto modo se dibuja muy parecido a como se escribe a mano. Al punto que pienso en el mismo dibujo como si se tratara de una escritura visual, compuesta por imágenes significantes y en la cual, plásticamente hablando, signo y sentido son lo mismo. De allí que encuentro en el borrador del poema o de la página de un artículo escrito a mano, una correspondencia con la hoja de un soporte en donde, siguiendo las pulsiones de la caligrafía, se ejecutara un dibujo no importa si de formas abstractas o figurativas. Los procedimientos dibujísticos que he empleado han sido siempre los que más cerca están del oficio de un escritor, y los que, contradictoriamente, más se niegan a descubrir en el dibujo los propósitos literarios, mimesis o representación de cualquier cosa. De hecho, el método caligráfico a la vista del resultado, exime de preguntarse por toda intención premeditada, previa a la realización misma del dibujo y también ahorra el tener que explicar que el mejor dibujante es el que menos se siente tentado a hacer correciones o enmendaturas en sus obras. La imagen nace de un primer golpe, a través del impulso que la genera.

Pero la mayoría de artistas plásticos no acepta esta premisa y, cuando emplea el dibujo, lo hace con fórmulas aprendidas y viejas, que aplica con obstinación para mantener la ilusión de que dibujando puede llegar a pintar.

   
 
 
Grandes acontecimientos,1996
Serigrafía intervenida 6/100,
68 x 48.5 cm
 

 
Estado Guarico
(Venezuela) 1931
   

Exposiciones

1959 Salón Oficial de Arte Venezolano, Museo de Bellas Artes, Caracas
1960 Salón Espacios Vivientes, Consejo Municipal, Maracaibo
1961 Salón Experimental, Sala Mendoza, Caracas
1962 Dibujos Coloidales, Galería Ulises, Caracas (Individual)
1965 Detrás de su doble, Galería del Círculo El Pez Dorado, Caracas (Individual)
1967 Los esclavos sublimados, Galería Nueva Generación, Caracas (Individual)
1969 Sala del Caracol, Universidad de los Andes, Mérida (Individual)
1971 De arriba abajo, Museo de Bellas Artes, Caracas (Individual)
1972 Signos y firmas, Exposición de obras caligráficas, MBA, Caracas (Grupo)
1974 Dibujos y acuarelas, Sala Mendoza, Caracas (Grupo)
1977 Retrospectiva (Dibujos). Sala del Instituto Venezolano-Argentino, Caracas
1978 Galerías: Viva México, Caracas; Monte Ávila, Bogotá; Venezuela, Nueva York (Individuales)
1979 El delirio de las rotativas, Galería Serra, Caracas (Individual)
1970 Galería de Arte Nacional (Grupo)
1980 Galería Centro Arte El Parque, Valencia, Venezuela (Individual)
1983 Gestos, Movimientos, Volúmenes planos (Dibujos), Museo de Arte Contemporáneo, Sala Cadafe, Extensión Este, Caracas (Individual)
1986 Las puertas del espacio, Galería Sotavento, Caracas (Individual)
1989 Galería Génesis, Caracas (Individual).
1992 La década prodigiosa, Museo de Bellas Artes, Caracas (Grupo)
1993 Aventuras de lo real,(retrospectiva), Museo de Bellas Artes, Caracas
1997 Re-Alignin Vision, Alternative Currents South American Drawings, Museo del Barrio, Nueva York. Arkansas Art Center, Little Rock, USA
1998 Re-Alignin Vision, Alternative Currents South American Drawings, Arch M. Hutington, ArtGallery, Austin, USA. Museo de Bellas Artes, Caracas. Museo de Arte Contemporáneo, Monterrey, México. Fragmentos para un magma, Galería Leo Blasini, Caracas

 
 
     
 
II Obras con color

Cuando se ha empleado el dibujo con las restricciones que supone considerar el espacio como soporte de una escritura en donde la forma responde exclusivamente al movimiento interno de signos, líneas y manchas, resulta un verdadero reto acometer obras de mayor formato, que requieren por su índole misma, de un reemplazo inusual del material gráfico por material pictórico.

Planteadas así las cosas, la forma cerrada pasa a constituirse en espacio abierto, aunque el elemento primordial continua siendo la línea o estructura sígnica que subyace tras la composición orientada en las dos dimensiones del soporte.

La caligrafía, sí se me permite la audacia, puede ser considerada como una gestualización mínima, en cuyo origen está un impulso motriz básico. A la inversa en el origen de la gestualización, por más ampliamente que ésta se proyecte en el plano, se encuentra el signo escrito. Al emplear otro formato, trasladando el acontecimiento al espacio, no se hace más que ampliar la forma hasta los límites exigidos por su crecimiento, a partir del mismo impulso motriz que pide la caligrafía y conforma a la organización que repentinamente, obedeciendo a ese mismo impulso que la genera, la forma se da a sí misma. Gracias a este movimiento que exterioriza lo cenestésico ( sensación general que tenemos de la existencia de nuestro cuerpo, independiente de los sentidos) , aparece el color para subrayar la dimensión de tridimensionalidad que antes sólo estaba sugerida.

El mecanismo automático por medio del cual la forma no puede ser anticipada ni prevista (puesto que nace guiada por su azar) orienta todo este proceso que para mí comenzó un día con  las ;formas escritas a mano y que desemboca ahora, atendiendo a una dinámica interna, en los espacios abiertos de hoy. Los dibujos cromáticos no son obras coloreadas sino formas donde la línea ha sido reemplazada por el color.


JUAN CALZADILLA

 



Grandes Acontecimientos titula Calzadilla el dibujo matriz que a modo de historieta negra narra una aventura de seres in puribus; mostrando en doce escaques, cual vía crucis laico, la crónica, o las incidencias de un día cualquiera de la vida. Especie de fasto relator de un cuento turbio y desgarrado. Poema maldito que escarba en los contactos, las soledades, las agresiones, los acorralamientos. Se dice aquí con el dibujo lo que también se sabe decir con la palabra. Magia del rasgo y la expresión; comunión que nos remite a Artaud, a Prévert o a Michaux, virtuosos practicantes, como Calzadilla, de un lenguaje de trazos y palabras.

Desde aquel homenaje que hiciera al Ángel exterminador  de Luis Buñuel, pasando por Manual de extraños y todas las Formas escritas a mano, en su devenir, el poeta nos sorprende, el dibujante nos atrapa; nos lleva la mano para explicarnos con su caligrafía, que no precisamente hacía falta aprender a leer para entender este poema, estos acontecimientos.

FREDDY PEREYRA, 1999