Artistas
 
Juliana González
 
Poemas leídos en la inauguración de Art & Eros Festival,
en el Museo de Arte Contemporáneo de
Bogotá MAC, el día sábado 10 de mayo de 2008
 

Mi cuerpo es casa de la Diosa

Mi cuerpo es casa de la Diosa
casa nueva
recién inaugurada.

Ha pasado el tiempo de las demoliciones
tiempo largo
viendo llover y llover el pasado
viendo mi piel convirtiéndose en ruina

tiempo de la mudanza y de la despedida

tiempo para llamarte
Diosa
para recordarte
para esperarte

para conjurar de nuevo tu voz
al interior de mis huesos.

Sí,
ha pasado ese tiempo.
Mira cómo ahora todo está limpio.
Mira cómo la sangre ha vuelto ser río virgen,
cómo la respiración
ya no se estanca ni se ahoga en los rincones

porque ya no hay rincones
ni paredes
ahora todo es follaje.

El sol ha renacido en cada una de mis células.
 Y mis poros
 ¿los has visto?
se han vuelto flores
y algunos mariposas
para ti,
 
para honrarte
ofreciéndote
una morada digna y respetable, 

para que sepas
que aquí puedes cantar y danzar a tus anchas,
porque en este nuevo día yo soy tu instrumento.
y tú eres mi música.

Así que ven a habitarme.
Vamos a festejar que he vuelto a ser templo.
Vamos a soñar juntas con nuestra nueva vida.
Vamos a creer que otra vez es posible
ser una misma composición,
una misma armonía,
un mismo aliento.

 

El otro lado que nos espera

Cruza esta puerta conmigo
al otro lado está el mar de la creación.
Oye cómo la sinfonía de las olas
celebra nuestra desnudez.

Dame tu mano
como lo hiciste en la casa subterránea
allí donde nuestros sueños incompletos
volvieron a ser una sola semilla.

He vuelto a mirarte
para compartir contigo
el nacimiento del sol.

Ya estamos en el umbral del tiempo
¿Sientes que es agua tu piel?
Sí, nos hemos vuelto río.
No me sueltes,
no podemos entrar por separado,
el Gran Misterio precisa del Nosotros
para revelarse.

Te elijo a ti
Cruza esta puerta conmigo
ascendamos juntos en un sí eterno
seamos uno
con el otro lado que nos espera.

 

   
 

Has de reconocer

Quédate quieto
cuerpo mío
ya no hay nada que buscar
has despertado.

Siénteme adentro,
yo soy la savia de luz esencial
que te recorre.
Aquí estoy
para habitarte por completo.

Yo soy tu alma.
Cuerpo mío
mantén abierto el ojo del corazón.
 
Has de reconocer
que eres un árbol florido
un árbol arco iris,
haz de creer en ti,
el rombo hecho de flores,
símbolo del vientre femenino,
bordea tu espacio sagrado,
tu jardín natural.
Nadie va a entrar allí sin tu permiso,
has sido un buen jardinero
de ti mismo y de tus hermanos.

Afina tus raíces al interior de tu propia tierra
muestra con orgullo las diversas franjas de colores
que visten tu corteza
y extiende plenamente las alas de tu amplia copa en forma de pájaro.

Tú eres el instrumento
la comunión de los corazones es la música
y yo soy el aliento.
El corazón de la tierra es nuestra madre
y el corazón del cielo nuestro padre.
Escuchemos cómo ellos nos llaman
en el centro de nuestro corazón.

Hemos sido convocados para cantar el arco iris.

Cuerpo mío
mi deseo más profundo
es que volemos juntos
en compañía de otros cuerpos y de otras almas
enraizados todos en el centro de la tierra.
Mira a tu alrededor
has unido muchas de tus ramas y de tus raíces
a las ramas y a las raíces de tus hermanos.

No has crecido solo.
No es posible para los árboles arco iris
crecer solos
ni volar solos
ni cantar solos.
Por eso no lo olvides:
mantente unido
bajo la ley del respeto:
no invadas a nadie ni permitas que nadie te invada
cada cual en su espacio sagrado
dueño de su propio centro.
Por eso no te aísles,
cuídate de no caer en el mal hábito del individualismo.
No quiero estar de nuevo sorda.
Recuerda que la música
sólo nos visita
cuando somos bosque.

Bogotá, 1978
julianagonza@hotmail.com
 
 

Se graduó en Comunicación Social-Periodismo, en la Universidad Externado de Colombia, y en Cine y Televisión, en la E.I.C.T.V., San Antonio de los Baños, Cuba.

Actualmente trabaja como docente e investigadora en la Facultad de Comunicación Social de la Universidadd Externado. Es también realizadora Audiovisual.

En 1998 publicó el libro de Poesía y Cuento La guarida del tiempo.

En 2006 publicó el libro de Poesía Alguien golpea.

 
     
 

Decían aquellas manos

Mi cuerpo era una mariposa tímida
cuando hizo el amor por primera vez.
Recuerdo el fuego de la chimenea
y la mirada respetuosa
del novio que saludó con reverencia
el altar de mi virginidad.

No temas
me susurraban las caricias de aquellas manos.
No estamos aquí por hambre sino por servicio,
decían,
somos las mensajeras del fuego
del fuego sagrado.
Es él quien está llamando
a la serpiente de tu deseo.
Es él quien nos ha pedido
que le entreguemos
intacto
tu capullo de flor.

Mis pétalos comenzaron a desplegarse
cuando sentí que las caricias de aquellas manos
decían la verdad.

Tocar sin tocar

Antes de tocar mi cuerpo
toca mi alma
así
cuando hagamos el amor
no seremos tú y yo
sino Uno en la Totalidad.

No me toques a mí,
toca a través de mí
el más allá
así
serás tocado por el Todo
por el Todo y por la Nada.

Tócame sin tocarme,
no estoy en un solo lugar
estoy en todas partes.

No es posible asir las estrellas
ni abrazar el aire.
El sol toca sin tocar
y no existe un Amante más cabal que él.

Entra despacio.
Que tus rayos sean sus rayos,
Que tus besos sean su luz.

 

 
   
 

Nos encontramos

Nos encontramos cuando dejamos de buscarnos
Caminamos juntos cuando no hay caminos
El fuego nos enciende mientras permanezcamos adentro
El río nos lleva mientras no miremos hacia atrás.